testimonios
nacimiento HOME - RELATOS Y LECTURAS - TESTIMONIOS  
ir al facebook de nacimiento consciente
parto en casa
testimonios

TESTIMONIO DE JUANJO

Queridas matronas, amigos, compañeros, maestros….. en este devenir de la vida nunca imaginamos un regalo tan especial como Nawel, ni por el que escribe, una madre tan maravillosa para ella.
Desde esta situación nos sentimos muy afortunados y agradecidos a lo que ofrece la vida.
La evolución de la humanidad camina de la mano del AMOR. A nosotros ha llegado una gran maestra; Nawel. ¿cómo amarla más y mejor? ¿Cómo ser tan puros como ella?, ¿Cómo no intentar ser mejores cuando la miramos a los ojos?

Seguir leyendo:


El proceso de gestación de Nawel, de mama y de papa, y el postparto de Nawel de mama y de papa no habría sido tan consciente (ni mínimamente) si vosotros no nos hubierais acompañado.
Ante todo y sobre todo nuestra felicitación y nuestra más profunda admiración hacia vosotros y vuestro trabajo.
Ampliando el enfoque y saliéndonos del plano personal, estamos sorprendidos por descubrir como un trabajo como el vuestro libera a la sociedad (a personas) de traumas, dependencias, problemas de salud y grandes miedos. Para este “sistemita” que ya casi no se sostiene seréis un grano en el culo, pero para la mayoría, simples semejantes e ignorantes en el tema, sois la luz de un camino que intuíamos que existía y era posible.

Vuestra repercusión en el proceso de formación de familias es tan profunda que estamos seguros de que un efecto benéfico es multiplicador.
Todo lo que ya no vale cae por su propio peso y personas como vosotros estáis abriendo un sendero maravilloso para recibir a las personas que vienen a l mundo con la dignidad, el amor y la naturalidad que se merecen.
Ya sabemos que no sois los primeros (aunque para nosotros si) en vuestro oficio, pero impregnáis el trabajo de una espiritualidad acorde con los tiempos que corren y por tanto llega al corazón al ritmo y dinamismo de un latido.
Ha sido fantástico conoceros en este proceso transcendental de la vida. Ver nacer a Nawel ha sido una experiencia extraordinaria. Quizás también por la visión que crea el vinculo parental, pero sobre todo porque hemos sido testigos y participes de unos de los momentos más mágicos y maravillosos que la vida nos ofrece. ¿! Que os voy a contar!?.
Habéis sido para nosotros una constante que nos ha dado confianza y firmeza durante todo el proceso, y dados los tránsitos tan delicados que requiere, os aseguramos que vuestra experiencia es una grandísima ayuda.
Esperamos que recibáis esta carta con el corazón, pasando por alto las limitaciones de nuestras palabras y pensamientos. Por encima de todo está el sentimiento que nos reconforta al pensar en vosotros.
Sinceramente y con todo el cariño. Juanjo. Papa de Nawel y pareja de Susana

 


TESTIMONIO DE ORLA
Queridos Sonia y Rafa, a veces en mi trabajo una mama me da una carta de agradecimiento y lo valoro mucho más que una pulsera o un pañuelo.
Considero que no es necesario ya que es mi trabajo y estoy encantada de hacerlo lo mejor que puedo, pero de vez en cuando , en los momentos duros, cuando estoy harta de pelear contra el sistema y de ir a contra corriente, leo las cartas y recuerdo porque hago lo que hago. Quería que tuvierais algo parecido por escrito de nosotros, y quería intentar comunicar lo que ha significado para esta familia hacer este viaje acompañados de vosotros.

Seguir leyendo:

En el primer contacto que tuvimos, en el parque de Conil, donde me emocioné solo al pensar que podría ser posible realizar mi sueño, recuerdo decir que una de las razones para querer parir en casa era que pensaba que sería una buena experiencia para jim y para mi como pareja. No sabía hasta que punto esto sería verdad y cuanto nos cambiaría de modo positivo nuestra relación y nuestra pequeña familia. Esto no hubiera pasado, creo , si hubiéramos seguido otro camino, el camino quizás mas fácil de elegir, pero sin estar acompañados por vosotros.
Lo que hemos aprendido juntos como pareja nos durará años y se que en el futuro recordaremos esta experiencia con cariño y agradeceremos la fortaleza que nos ha brindado. Por todo ello os queremos dar las gracias por enseñarnos este camino.
Gracias también por vuestra paciencia con nosotros, sobre todo en las semanas largas antes del nacimiento de Saoirse y los momentos de enfermedad anteriores. Gracias por vuestra profesionalidad, en ningún momento dudé de vosotros.
Valoro muchísimo la opinión de mi madre y cuando me hablo de la manera que Sonia recibió a saoirse y arreglo el pequeño problema de las circulares en los primeros momentos de vida con confianza, eficacia y sin que nadie supiera que pasara nada. Me llene de orgullo por vosotros y espero que sintáis ese orgullo por vuestro trabajo también.
He aprendido muchas cosas con vosotros, sobre las emociones, como afectan al cuerpo, la importancia de parar, tomar la vida más lenta, cuidarse a uno mismo y sobre todo , dejarse cuidar. Darse cuenta de la respiración y de lo que nos dice el cuerpo sobre cómo estamos. ¡además cosas de lactancia que cuatro años y cientos de mujeres no me han enseñado!
Espero poder hacer que todo ello forme parte de nuestras vida y cuando sea necesario poder transmitirlo a las personas que encuentro. Sobre todo a las mujeres recién paridas, que veo a muchas….Ojalá que todas y cada una de ellas tuviera el mismo cuidado y atención que yo el día y las semanas tras el parto. Ha sido una ayuda esencial para tener un puerperio de ensueño.
Consideramos que nuestra hija, Saoirse, ha nacido libre, como indica su nombre, y algún día le contaremos lo que ha significado para nosotros su llegada al mundo, igual que su hermana nos brindó otros regalos en su día. Hablaremos de Sonia y Rafa (Esperamos todavía tener contacto con vosotros para entonces). Y como nos ayudaron a cumplir un sueño. Creemos que ella aprovechará toda su vida los beneficios de haber nacido como ha nacido, y crecerá para ser una mujer fuerte como su abuela, su madre y su hermana Ciara.
Termino porque ya estoy llorando, y os digo que me da muchísima pena terminar esta parte del camino, (sé que todo empieza continuamente, pero aun así hoy terminamos una etapa)
Os digo de nuevo mil gracias a los dos ( y a nuestros hijos por su parte) y esperamos que sigáis durante muchos años ayudando a las familias a cumplir sus sueños y vivir una experiencia que cambia la vida para siempre.
¡Quien sabe, quizás nuestras hijas paran con vosotros!
Un abrazo!! Orla, Jim, Ciara y Saoirse.

 


TESTIMONIO DE DEVA

Aquí nace Deva, con salud, consciencia y amor… Esta era la afirmación que repetía diariamente con el fin de pedir al universo un deseo…mi deseo…el deseo de experimentar lo que otras tantas mujeres habían experimentado, y yo había acompañado…el deseo de parir.
Mi primer hijo nació por cesárea, y la posible causa… una mala posición de su cabecita debida a que la forma de mi matriz (útero bicorne) impedía una postura favorable para el parto. Tras haber tenido contracciones desde la semana 26, al final estas se detuvieron y pasamos las 42 semanas de gestación… el parto no se inició.

Seguir Leyendo:

En mi segunda gestación, aunque había transitado por muchos cambios, mi matriz seguía con la misma forma…por lo que las posibilidades de que nuestra hija naciera vía vaginal eran escasas, su cabecita no lograba entrar en mi pelvis y su cuerpo no se alineaba longitudinalmente con el mío para poder nacer. Con el paso de las semanas íbamos perdiendo la confianza de que pudiera ser un nacimiento a través de mi vagina.
Llegando al final de la gestación, me hice a la idea de que mi hija nacería por cesárea…todo así lo anunciaba.
Lo único que deseaba entonces, era al menos, que mi cuerpo se pusiera de parto, con el fin de que Deva supiera que iba a nacer…y evitar así una cesárea programada en la que los bebés son extraídos de la matriz sin previo aviso y “sin permiso”.
Domingo 15 Enero, 3:00 am…Noto una contracción intensa, no es como las que hasta ahora había sentido… Mmmm, bien…más, quiero más…y vinieron más, durante toda la noche.
Podía ver también otros cambios que se iban produciendo…mucho moco en mi vagina, mezclado con hilos de sangre, muchas ganas de orinar…Y esta vez no eran en otra mujer, estaba pasando en mi cuerpo…por fin estaba experimentado eso que explicamos a otras mujeres como signos de pródromos de parto…
9:30…Nos levantamos todos y nos reunimos para desayunar…yo tengo que parar de vez en cuando, y esperar que pase la contracción. Las llevaba en silencio, tranquila sin creerme aun lo que estaba pasando, pero mi naturaleza profunda estaba comenzando a despertarse.
Mi mente traicionera me decía, “si tienes hambre, es que no es parto”
Tenía mucha curiosidad de saber si también en el cuello de la matriz había cambios, y pedí a Rafa, que me explorara…y así era..¡el cuello se Había modificado! ¡alegría! se empieza despertar en mi una ilusión. Deva se mueve, la siento, la tengo presente, la animo, vamos juntas…
Mi cuerpo se había puesto en marcha. Para mí, era ya todo un éxito, era lo que deseaba. Fuera como fuera el parto, al menos Deva ya estaba sintiendo que su nacimiento estaba cerca…
Pasamos la mañana tranquilos. Rafa con los preparativos: mantenía la casa calentita, revisó nuestro equipo de parto, cuidaba y jugaba con Omar, avisó a nuestros vecinos, preparó la furgoneta para el posible traslado y de cuando en cuando pasaba un ratito conmigo, aunque yo sentía la necesidad de estar sola
Hoy comíamos más temprano de lo habitual…una buena sopa de fideos con garbanzos. Yo voy dando de comer a Omar, mientras golpeo con la mano rítmicamente la mesa, durante la contracción, como quien acompaña a unas bulerías…
Permanezco en el salón haciendo vida familiar-social, pero el cuerpo me pide recogimiento y voy para la habitación.
Hago pipi muy a menudo pero no siempre voy al baño sino que lo hago en las empapaderas que he puesto en el suelo. Todo un placer…Hago pipi durante la contracción porque mi intención es relajar tanto periné, que me lo hago encima…Estoy soltándome, abriéndome, entregándome al placer de la desinhibición…
Durante la tarde Rafa pone algo de música que escucho desde la habitación. Él entra de vez en cuando, y con prudencia pregunta y me toca con ánimo de masajear…a veces me apetece el contacto, a veces no…
Sentada, a cuatro patas, de pie…apoyada en la mesita de noche y frente a un espejo es para mi la mejor postura…además así puedo contemplar el dibujo que hice hace unos días con Deva recién nacida y repetir mi intención: “Aquí nace Deva con salud, consciencia y amor” La Muela.
A las 17. 30 miré el reloj y recuerdo que me pregunté, ¿habré dilatado más?
Sentía la cabecita de la niña alta, fuera de mi pelvis y la contracción la seguía notando por encima del pubis.
Mi mente esperaba cambios…Y yo seguía contenta con la llegada de cada contracción…
Como esto se planificaba para largo, comento con Rafa que estaría más tranquila si llamáramos a su madre, para que se encargara de atender a Omar. Él, de dos años, sabía lo que estaba sucediendo, ya ha estado en muchos nacimientos…pero esta vez quien paría era su madre, y quién nacía, su hermana.
Rafa me exploró sobre las 19.00 y el cuello había dilatado a 6-7 cm…pero la cabecita seguía alta…
Fue después de esto que sentí la necesidad de llamar a nuestra matrona …queríamos compartir con ella la decisión de cuando irnos al hospital (si era necesario), y yo quería que Rafa me acompañase como pareja-padre, más que como comadrona…aunque es muy difícil separar…
Yo seguía tumbada en la cama… De repente noto con una contracción como sale líquido de mi vagina. Calentito y gustoso lo siento resbalar por mi entrepierna… Había roto la bolsa! Y ahí estaba el líquido clarito, abundante, con restos de sangre, un cambio más.
Todo anunciaba que íbamos por buen camino…pero mi cabeza no lograba creer que fuese cierto…
Las contracciones disminuyeron y noté cierto “reajuste”, sentí cierta descarga, menos molestia, me sentía más ligera…pero sobre todo más contenta…
Omar y su tío Jose, se fueron a dar un paseo…Llegó Claudia, nuestra comadrona…
Ella ofreció cambiar de escenario y salir al salón…allí me di un baño de pies calentito, con esencia de limón… Al calentar mis pies, las contracciones cogieron más fuerza y un ritmo más regular y frecuente…Venían y venían, y yo caminaba del salón al pasillo, sintiendo la fuerza de mi vientre…sentía que aquello era imparable…
A las 21.30 una nueva exploración. Por el abdomen la cabecita parecía que había entrado en la pelvis! No olvidaré la cara de asombro de Rafa cuando palpó que había bajado. Por vagina había unos 7 cm de dilatación, y la cabecita, aunque alta, efectivamente estaba dentro de la pelvis.
Mi cuerpo entero estaba de parto…y funcionaba bien…salvo mi cabeza. Ella se resistía a creerlo…
Vino entonces un momento de miedo:
“No voy a poder”
“¿Si va a ser cesárea, cuando nos iremos?”
“¿La niña estará bien?”…Y miles de preguntas más…
Pero pude expresarlo, hablé de mis miedos y lo que recibí de Rafa fue…
“Son sólo pensamientos, no te dejes llevar por ellos, conéctate con tu respiración y con Devita”… Y eso fue bastante para dejar el miedo atrás…
Sentada en el sofá, pedí a Rafa que preparara la piscina. El agua caliente podía distanciar un poco las contracciones, y descansar un poco más entre una y otra…
Movía mi pelvis, y respiraba las contracciones...mientras escuchaba de fondo los ruidos que Rafa y nuestro vecino hacían preparando la piscina…
En algunas contracciones notaba que si pujaba, sentía alivio…
Al ponerme en pie, sentí perfectamente su cabecita en mi vagina…y me dejaba llevar por el pujo que se adueñaba de mí con cada contracción…
Abre…Pasa…Deva…Ahí, Devita de mi corazón…cantaba, tarareaba…como un mantra que resonaba en todo nuestro cuerpo…
Mi garganta cambia, mi voz es otra…sale desde lo más profundo, fuera de todo control…hay armonía…
Yo de pie, nuestra comadrona desde el suelo se asoma a mi sexo y dice…Mmmm, muy bien…la vulva de entreabre…
Por mis piernas chorrea sangre, sangre que yo sé que es del cuello uterino, de dilatar los últimos centímetros…señal de que falta poco para el nacimiento…
Noto presión en mis espinas ciáticas, puedo sentir y visualizar con precisión a qué altura se encuentra su cabecita…
Encima de nuestra querida alfombra que compramos en Marruecos…me arrodillé…frente a mí estaba Rafa, que decía emocionado…”Sonita, vas a parir a nuestra hija, aquí cariño, en casa!!” Tenía sus pupilas dilatadas, sudaba…detrás de él, el fuego de la candela.
Toqué su cabecita en mi vagina, muy próxima a la salida. Pedí un espejo…necesitaba verla…y ahí estaba…Deva ya asomaba, su cabeza coronada por mis labios, una imagen preciosa…y estaba sucediendo en ese momento, en nuestros cuerpos…
No tengo prisa, quiero que se deslice suavecito y despacio…
Con unas compresas mojadas en agua caliente se me alivió el tremendo y triunfador ardor que siento en mi periné…ese calor anunciaba la salida casi inmediata de la niña…No empujo, sólo con la fuerza de la contracción de mi matriz, su cabeza se desliza… Uaauuu… Los hombros salieron con la siguiente contracción…
Rafa la recogió…y con la ayuda de Claudia, me la pasaron entre mis piernas…La sentí calentita, la sentí bien...Ay, mi niña…no me lo podía creer…
La pegué a mi pecho y nos tumbamos en el sofá….Todavía físicamente nos unía el cordón, que notaba entre mis piernas con un fuerte latido…
Así pude ver mejor su rostro…Sentía amor, plenitud, descanso…otro estado de conciencia.
Estábamos viviendo el acontecimiento más importante de nuestra hija, su nacimiento…y estábamos tranquilos, en nuestro centro, con conciencia…y en nuestra casa…
Al poquito, tras la salida de la placenta entró Omar a conocer a su recién nacida hermana Deva con su querida abuela Carmen.

“Deva había nacido en nuestro hogar con salud, consciencia y amor”

 

 

 

©-2014® - Nacimiento Consciente | | Normativa LSSI aplicada